Análisis Trump y la guerra La guerra con Corea del Norte y con Rusia 
Un analisis rapido de la situacion.
Actualidad y noticias del mundo.
Los ataques sobre Siria y Afganistán podrían ser solo el principio de una larga lista de acontecimientos militares que cambiarían la actualidad internacional.

Los cambios en la política de los últimos 10 días plantean dudas acerca de si [Donald] Trump volverá a una posición de EE.UU. más tradicional en cuanto a la política exterior a pesar de sus promesas electorales, escribe la periodista Suzanne Lynch en The Irish Times.

Según la columnista, estos actos de provocación han puesto nerviosos a sus aliados y a gran parte del público estadounidense en relación a cuál será su próximo movimiento militar y sobre si existe una estrategia más amplia sobre Siria, Oriente Medio y otros lugares. Así, Lynch analiza la postura del mandatario estadounidense respecto a varios países
Siria.

A pesar de expresar en varias ocasiones su oposición a intervenir en Siria y de sugerir que está dispuesto a trabajar con Rusia para lograr una solución en el país, Trump lanzó un ataque contra la base aérea de Shayrat el pasado 7 de abril, poniendo a Washington inmediatamente en desacuerdo con Moscú. 

En ese sentido, la columnista alerta de que Trump se enfrenta a un cuadro infinitamente más complejo que su predecesor en 2013, debido a la presencia rusa y a que la oposición siria está cada vez más fragmentada, con grupos rebeldes moderados apoyados por EE.UU. y otros cada vez más infiltrados entre los terroristas.

Sin embargo, Lynch destaca que desde el lanzamiento de los 59 misiles Tomahawk, Washington ha enviado mensajes contradictorios mientras que el aviso inicial sostenía que la derrota del Estado Islámico seguía siendo el principal objetivo, el relato mutó hacia demandas para que Assad se fuera [del poder]. Irónicamente, la misma posición defendida por Barack Obama, añade.

Afganistán.

La decisión de Trump de lanzar una bomba GBU-43, sobre un sistema de túneles y cuevas pensadas para ser utilizadas por el EI ha sorprendido a la comunidad política y plantea la posibilidad de que pueda enviar más tropas a la región, opina la periodista.

Ya en febrero, el comandante de la misión estadounidense en Afganistán, John Nicholson, afirmó a la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado que EE.UU. necesitaría a miles de soldados para entrenar con eficacia a los soldados afganos.

Irak.

La periodista destaca que la controversia sobre los ataques aéreos sobre Irak también han empañado los primeros días de la presidencia de Trump. El pasado 17 de marzo, la coalición internacional ―liderada por EE.UU.  perpetró un ataque aéreo sobre Mosul que, según reportes, se cobró la vida de unos 200 civiles.

El creciente número de muertes civiles y aliadas ha planteado dudas acerca de si Trump está flexibilizando las normas de combate en Oriente Medio, alerta Lynch. Asimismo, plantea que Trump está menos dispuesto a comprometerse en su lucha contra el Estado islamico, que Obama.

Irán.

El mandatario estadounidense ha prometido en varias ocasiones que iba a revisar el acuerdo nuclear de Irán alcanzado en 2015, con la participación del Sexteto de mediadores internacionales.

Hasta la fecha, el presidente de EE.UU. ha fallado en su promesa de abandonar el pacto, pero la intervención en Siria puede inflamar las tensiones con los líderes iraníes, que respaldan a Assad, opina la periodista.

Yemen.

Pocos días después de asumir la presidencia de EE.UU.  Donald Trump ordenó una incursión en Yemen, la cual ya había sido planeada por el presidente Obama. Durante la desafortunada operación de las fuerzas especiales de EE.UU. recuerda la columnista, murieron varios civiles y el marine William.

Lynch destaca que EE.UU. apoya a su aliado Arabia Saudita en el conflicto tras el golpe de los rebeldes hutíes, lanzando controvertidos ataques con drones contra los grupos rebeldes y armando a las fuerzas locales. Además, destaca que desde el Congreso han pedido a Trump que busque la aprobación para nuevas intervenciones.

Israel.

Trump ha suavizado su polémico lenguaje con Israel, sostiene la periodista, quien destaca que hasta la fecha no ha habido ningún movimiento sobre la debatida reubicación de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén y que, a pesar de que Trump no se comprometió con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respecto a la solución de uno o dos Estados para el conflicto palestino-israelí, hay pocos signos de un cambio importante en la política de EE.UU.

Corea del Norte.

Según Lynch, Corea del Norte era el tema de política exterior más urgente que enfrentaba la Administración de Trump antes de que realizara el ataque aéreo sobre Siria.

Además, destaca que Trump utilizó la esperada cumbre con el líder chino Xi Jinping para presionar al gigante asiático con el fin de contener la amenaza de Corea del Norte. Parece haber funcionado, indica la periodista, quien hace referencia a una publicación del periódico gubernamental 'Global Times' que sostiene que China ya no puede soportar la continua escalada de la cuestión nuclear de Corea del Norte a sus puertas y advierte que Pekín podría cortar el suministro de petróleo al país. 

Asimismo, Suzanne Lynch afirma que el ataque sobre la base aérea siria fue una advertencia a Pionyang de que EE.UU. está listo para actuar y concluye que, aunque no se espera que Trump lance un ataque preventivo contra Corea del Norte, el presidente de EE.UU. tiene al país en su punto de mira.

¿Es realmente posible una guerra entre Rusia y EE.UU. 

Sería el fin de la civilización.

El 30 % de los rusos piensa que una guerra entre Rusia y EE.UU. es posible o que ya ha empezado, según ha revelado un sondeo de opinión organizado por el Centro de Estudio de la Opinión Pública de Rusia (VTSIOM, por sus siglas en ruso). 

Consultados por el portal Lenta.ru, esto es lo que opinan sobre la posibilidad de un conflicto militar entre Moscú y Washington varios parlamentarios rusos encargados de las cuestiones de política internacional y defensa.

La teoría y la práctica.

El presidente adjunto del Comité de Exteriores del Consejo de la Federación de Rusia, Vladímir Dzhabárov, sostiene que en teoría es posible, porque hay demasiados problemas en la relación de ambos países, y su opinión acerca de los problemas mundiales es muy diferente.

No obstante, resalta que tanto Rusia como EE.UU. entienden su responsabilidad en la preservación de la paz mundial debido a las capacidades nucleares y militares que poseen.

El político ruso, que se muestra preocupado por la situación en torno a Corea del Norte y las posibles consecuencias de un ataque estadounidense contra este país asiático, ha subrayado que para evitar un conflicto es necesario devolver el estatus real al Consejo de Seguridad de la ONU, ya que fue este organismo el que nos ha ayudado durante medio siglo a mantener la paz en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial.

Nadie quiere complicaciones.

Por su parte, el diputado Alexéi Chepa considera muy alarmante que un tercio de la población no descarte la posibilidad de un conflicto con EE.UU. pero sostiene que es necesario tranquilizar a estas personas explicándoles que hay políticos sensatos y prudentes en Rusia que nunca permitirán el conflicto, y Washington lo sabe.

En nuestro país hay bastantes políticos sensatos y prudentes que nunca permitirán el conflicto. Y EE.UU. es muy consciente de que Moscú no lo permitirá.
Alexéi Chepa, diputado ruso.

Naturalmente, nadie quiere ningún tipo de complicaciones y operaciones militares, todo el mundo ve lo que está pasando en Corea, sostiene el político.

Los intereses de las transnacionales.

Alexánder Sherin, primer vicepresidente del Comité de Defensa de la Duma Estatal rusa, explica que no habrá confrontación militar entre Moscú y Washington. EE.UU. no atacará Rusia porque es un país gobernado por corporaciones transnacionales, que son materialistas y entienden que el conflicto sería muy molesto y costoso para ellos, detalla.

En territorio de terceros países.

El choque entre Rusia y EE.UU. es realmente posible en territorios de países como Siria, Afganistán, Irak, y tal vez incluso en la península coreana, ya que Trump se esfuerza por complacer a la élite política, que lo odia y lo considera un amigo de Rusia, asegura el diputado Andréi Svintsov.

Sin embargo, solo considera posible un pequeño conflicto con ataques de misiles contra buques o bases lejos de Rusia y, probablemente, sin víctimas.

Una guerra total.

A su vez, el vicepresidente del Comité de Defensa de la Duma Estatal de Rusia, Yuri Shvytkin, recuerda que Rusia y EE.UU. son potencias nucleares y un eventual conflicto involucraría casi a todos los países del mundo, algo que no se puede permitir en ningún caso, pues todas las contradicciones pueden resolverse por la vía diplomática.

En opinión de Shvytkin, EE.UU. es consciente de ello y entiende que hoy en día no tiene la hegemonía y el mundo unipolar a su servicio.

Pueden destruir toda la Tierra.

No a la guerra de Trump Miles de estadounidenses piden frenar la agresión a Siria.
Andréi Klimov, vicepresidente del Comité de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación, no cree en la posibilidad de una confrontación armada a gran escala, ya que ambas superpotencias nucleares saben que cada una de ellas puede destruir varias veces no solo al enemigo, sino también a toda la Tierra.

Por otro lado, según Klímov, están teniendo lugar guerras locales, una guerra híbrida, así como una confrontación muy potente en el campo de la información y una guerra diplomática.

El fin de la civilización.

En la misma línea, el senador Franz Klintsévich, pronostica que no pasará nada, porque ninguno de los líderes de EE.UU. y Rusia permitirá un conflicto que hoy en día supondría el fin de la civilización.

Trump sabe que es contraproducente.

Otro argumento es que Donald Trump es ante todo un hombre de negocios, no un político, y sabe que es contraproducente y no se corresponde con los intereses vitales de EE.UU. involucrarse en una situación de este tipo, según lo explica el líder del Partido Liberal Demócrata de Rusia, Vladímir Zhirinovski, quien también asegura que no habrá una guerra entre Moscú y Washington.
Actualidad y noticias del mundo.

Análisis: Trump y la guerra: La guerra con Corea del Norte y con Rusia

Análisis: Trump y la guerra: La guerra con Corea del Norte y con Rusia
Un analisis rapido de la situacion.
Actualidad y noticias del mundo.
Los ataques sobre Siria y Afganistán podrían ser solo el principio de una larga lista de acontecimientos militares que cambiarían la actualidad internacional.

 

“Los cambios en la política de los últimos 10 días plantean dudas acerca de si [Donald] Trump volverá a una posición de EE.UU. más tradicional en cuanto a la política exterior a pesar de sus promesas electorales”, escribe la periodista Suzanne Lynch en The Irish Times.

Según la columnista, estos “actos de provocación” han puesto nerviosos “a sus aliados y a gran parte del público estadounidense” en relación a cuál será su próximo movimiento militar y “sobre si existe una estrategia más amplia sobre Siria, Oriente Medio y otros lugares”. Así, Lynch analiza la postura del mandatario estadounidense respecto a varios países:
Siria.

“A pesar de expresar en varias ocasiones su oposición a intervenir en Siria y de sugerir que está dispuesto a trabajar con Rusia para lograr una solución en el país”, Trump lanzó un ataque contra la base aérea de Shayrat el pasado 7 de abril, “poniendo a Washington inmediatamente en desacuerdo con Moscú”.

En ese sentido, la columnista alerta de que Trump “se enfrenta a un cuadro infinitamente más complejo que su predecesor” en 2013, debido a la presencia rusa y a que la oposición siria está cada vez “más fragmentada”, con “grupos rebeldes moderados apoyados por EE.UU. y “otros cada vez más infiltrados entre los terroristas”.

Sin embargo, Lynch destaca que “desde el lanzamiento de los 59 misiles Tomahawk, Washington ha enviado mensajes contradictorios”: mientras que el aviso inicial sostenía que “la derrota del Estado Islámico seguía siendo el principal objetivo, el relato mutó hacia demandas para que Assad se fuera [del poder]”. “Irónicamente, la misma posición defendida por Barack Obama”, añade.

Afganistán.

“La decisión de Trump de lanzar una bomba GBU-43, sobre un sistema de túneles y cuevas pensadas para ser utilizadas por el EI ha sorprendido a la comunidad política y plantea la posibilidad de que pueda enviar más tropas a la región”, opina la periodista.

Ya en febrero, el comandante de la misión estadounidense en Afganistán, John Nicholson, afirmó a la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado que EE.UU. necesitaría a miles de soldados para entrenar con eficacia a los soldados afganos.

Irak.

La periodista destaca que “la controversia sobre los ataques aéreos sobre Irak también han empañado los primeros días de la presidencia de Trump”. El pasado 17 de marzo, la coalición internacional ―liderada por EE.UU. perpetró un ataque aéreo sobre Mosul que, según reportes, se cobró la vida de unos 200 civiles.

“El creciente número de muertes civiles y aliadas ha planteado dudas acerca de si Trump está flexibilizando las normas de combate en Oriente Medio”, alerta Lynch. Asimismo, plantea que Trump está “menos dispuesto a comprometerse” en su lucha contra el Estado islamico, que Obama.

Irán.

El mandatario estadounidense ha prometido en varias ocasiones que iba a revisar el acuerdo nuclear de Irán alcanzado en 2015, con la participación del Sexteto de mediadores internacionales.

“Hasta la fecha, el presidente de EE.UU. ha fallado en su promesa de abandonar el pacto, pero la intervención en Siria puede inflamar las tensiones con los líderes iraníes, que respaldan a Assad”, opina la periodista.

Yemen.

“Pocos días después de asumir la presidencia de EE.UU. Donald Trump ordenó una incursión en Yemen, “la cual ya había sido planeada por el presidente Obama”. Durante la “desafortunada operación” de las fuerzas especiales de EE.UU. recuerda la columnista, murieron varios civiles y el marine William.

Lynch destaca que EE.UU. “apoya a su aliado Arabia Saudita en el conflicto tras el golpe de los rebeldes hutíes”, lanzando “controvertidos” ataques con drones contra los grupos rebeldes y armando a las fuerzas locales. Además, destaca que desde el Congreso han pedido a Trump que busque la aprobación para nuevas intervenciones.

Israel.

“Trump ha suavizado su polémico lenguaje con Israel”, sostiene la periodista, quien destaca que hasta la fecha “no ha habido ningún movimiento sobre la debatida reubicación de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén” y que, a pesar de que Trump no se comprometió con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respecto a la solución de uno o dos Estados para el conflicto palestino-israelí, “hay pocos signos de un cambio importante en la política de EE.UU.

Corea del Norte.

Según Lynch, Corea del Norte era “el tema de política exterior más urgente” que enfrentaba la Administración de Trump antes de que realizara el ataque aéreo sobre Siria.

Además, destaca que Trump utilizó la esperada cumbre con el líder chino Xi Jinping “para presionar al gigante asiático con el fin de contener la amenaza de Corea del Norte”. “Parece haber funcionado”, indica la periodista, quien hace referencia a una publicación del periódico gubernamental ‘Global Times’ que sostiene que China “ya no puede soportar la continua escalada de la cuestión nuclear de Corea del Norte a sus puertas” y advierte que Pekín podría cortar el suministro de petróleo al país.

Asimismo, Suzanne Lynch afirma que el ataque sobre la base aérea siria fue “una advertencia” a Pionyang de que EE.UU. “está listo para actuar” y concluye que, aunque “no se espera” que Trump lance un ataque preventivo contra Corea del Norte, “el presidente de EE.UU. tiene al país en su punto de mira”.

¿Es realmente posible una guerra entre Rusia y EE.UU. ?

“Sería el fin de la civilización.

El 30 % de los rusos piensa que una guerra entre Rusia y EE.UU. es posible o que ya ha empezado, según ha revelado un sondeo de opinión organizado por el Centro de Estudio de la Opinión Pública de Rusia (VTSIOM, por sus siglas en ruso).

Consultados por el portal Lenta.ru, esto es lo que opinan sobre la posibilidad de un conflicto militar entre Moscú y Washington varios parlamentarios rusos encargados de las cuestiones de política internacional y defensa.

La teoría y la práctica.

El presidente adjunto del Comité de Exteriores del Consejo de la Federación de Rusia, Vladímir Dzhabárov, sostiene que “en teoría es posible”, porque hay “demasiados problemas” en la relación de ambos países, y su opinión acerca de los problemas mundiales es muy diferente.

No obstante, resalta que tanto Rusia como EE.UU. “entienden su responsabilidad” en la preservación de la paz mundial debido a las capacidades nucleares y militares que poseen.

El político ruso, que se muestra preocupado por la situación en torno a Corea del Norte y las posibles consecuencias de un ataque estadounidense contra este país asiático, ha subrayado que para evitar un conflicto es necesario devolver “el estatus real al Consejo de Seguridad de la ONU”, ya que fue este organismo el que “nos ha ayudado durante medio siglo a mantener la paz en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial”.

“Nadie quiere complicaciones.

Por su parte, el diputado Alexéi Chepa considera “muy alarmante” que un tercio de la población no descarte la posibilidad de un conflicto con EE.UU. pero sostiene que es necesario tranquilizar a estas personas explicándoles que hay “políticos sensatos y prudentes” en Rusia que nunca permitirán el conflicto, y Washington “lo sabe”.

“En nuestro país hay bastantes políticos sensatos y prudentes que nunca permitirán el conflicto. Y EE.UU. es muy consciente de que Moscú no lo permitirá”.
Alexéi Chepa, diputado ruso.

“Naturalmente, nadie quiere ningún tipo de complicaciones y operaciones militares, todo el mundo ve lo que está pasando en Corea”, sostiene el político.

Los intereses de las transnacionales.

Alexánder Sherin, primer vicepresidente del Comité de Defensa de la Duma Estatal rusa, explica que “no habrá” confrontación militar entre Moscú y Washington. EE.UU. “no atacará Rusia” porque “es un país gobernado por corporaciones transnacionales”, que son materialistas y entienden que el conflicto sería “muy molesto y costoso” para ellos, detalla.

En territorio de terceros países.

“El choque entre Rusia y EE.UU. es realmente posible” en territorios de países como Siria, Afganistán, Irak, y tal vez incluso en la península coreana, ya que Trump “se esfuerza por complacer” a la élite política, “que lo odia y lo considera un amigo de Rusia”, asegura el diputado Andréi Svintsov.

Sin embargo, solo considera posible “un pequeño conflicto con ataques de misiles contra buques o bases” lejos de Rusia y, probablemente, sin víctimas.

Una guerra total.

A su vez, el vicepresidente del Comité de Defensa de la Duma Estatal de Rusia, Yuri Shvytkin, recuerda que Rusia y EE.UU. son potencias nucleares y un eventual conflicto involucraría “casi a todos los países del mundo”, algo que “no se puede permitir en ningún caso”, pues todas las contradicciones “pueden resolverse por la vía diplomática”.

En opinión de Shvytkin, EE.UU. es consciente de ello y entiende que “hoy en día no tiene la hegemonía y el mundo unipolar” a su servicio.

“Pueden destruir toda la Tierra.

“No a la guerra de Trump”: Miles de estadounidenses piden frenar la agresión a Siria.
Andréi Klimov, vicepresidente del Comité de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación, no cree en la posibilidad de una confrontación armada a gran escala, ya que “ambas superpotencias nucleares” saben que cada una de ellas “puede destruir varias veces no solo al enemigo, sino también a toda la Tierra”.

Por otro lado, según Klímov, están teniendo lugar guerras locales, “una guerra híbrida”, así como una confrontación “muy potente en el campo de la información” y una “guerra diplomática”.

“El fin de la civilización.

En la misma línea, el senador Franz Klintsévich, pronostica que “no pasará nada”, porque ninguno de los líderes de EE.UU. y Rusia permitirá un conflicto que hoy en día supondría “el fin de la civilización”.

“Trump sabe que es contraproducente.

Otro argumento es que Donald Trump “es ante todo un hombre de negocios, no un político”, y sabe que “es contraproducente” y “no se corresponde con los intereses vitales” de EE.UU. involucrarse en una situación de este tipo, según lo explica el líder del Partido Liberal Demócrata de Rusia, Vladímir Zhirinovski, quien también asegura que no habrá una guerra entre Moscú y Washington.
Actualidad y noticias del mundo.

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